22/06/2026
Hoy el Evangelio lo repite tres veces. No una. Tres.
Y no es casualidad que Dios insista cuando algo nos cuesta creerlo.
Porque construir en silencio da miedo. Apostar por algo que todavía nadie ve da miedo.
Sostener una casa sola da miedo.
Soñar con más mientras cumples con lo de hoy… también.
Pero hay una frase que me reordenó: “hasta los cabellos de tu cabeza están contados.”
Si Él cuida ese detalle,
¿de verdad voy a creer que se olvidó de mí?
El miedo no se va. Pero deja de mandar.
Hoy elijo seguir construyendo. Con fe. 🙏