20/02/2025
Como ya hemos explicado, el aceite esencial de lavanda es uno de los más recomendables en aromaterapia por su frescura. Se le atribuyen propiedades relajantes y calmantes. Además es un buen aliado a la hora de relajarse y dormir mejor, entre otras cualidades:
Función antiséptica: El aceite esencial de lavanda está capacitado para enfrentarse a virus y bacterias. Desde infecciones de la piel hasta problemas bacterianos como acné, caspa, hongos, verrugas, etc...
Función analgésica: Reducir el dolor y la inflamación, especialmente cuando se trata de afecciones dermatológicas, dolores musculares o contusiones.
El efecto relajante del aceite de lavanda es de los más conocidos. Puede ayudarnos a aliviar el nerviosismo, la depresión o el insomnio gracias a sus propiedades sedantes.
El aceite de lavanda es perfecto por su acción antiinflamatoria. La lavanda reduce y alivia cualquier síntoma provocado por infección, contusión o congestión sanguínea.
Función regeneradora: la esencia de lavanda ayuda a mantener la piel en un estado óptimo y a regenerar cualquier zona dañada por quemaduras, anomalías de la piel, acné, dermatitis o envejecimiento prematuro.
En el caso de gripes, catarros o bronquitis leves, es recomendable hacer baños de v***r e inhalaciones con aceite esencial de lavanda. Este tratamiento natural ayuda a expectorar y a relajar el sistema respiratorio. Otra opción es añadir unas gotas a un humidificador o en la almohada cuando vamos a dormir. De hecho, si eres de los y las que les cuesta dormir, colocar unas gotas de lavanda en tu almohada cada noche puede ayudarte a relajarte e ir conciliando el sueño.