03/05/2026
Hoy he pasado toda la tarde pensando en todas las madres que nos sostienen y que sostenemos, he pensando en la admiración que siento por todas las mujeres que maternan con valentia, con sabiduría, con curiosidad y vulnerabilidad. Cada una a su manera y con sus reglas pero respetando y amando con la honestidad y la libertad que nos da ser parte de este ejército de mamás que lo hemos entendido todo y replicamos lo que nos hizo grandes y desechamos lo que no funcionó, sin manuales ni patrones. Amo la sororidad que no necesita de titulares, que incluye la empatía real por lo que sentimos, las risas por aquellas peripecias maternas que todas vivimos y confiamos a esa mamá que lo entiende todo. El consejo que nos alivia alguna preocupación que creemos sobrenatural antes de atrevernos a desahogarnos y luego, nos damos cuenta que no era ni tan grave ni tan excepcional. La ayuda de último momento que nos salva, el dato del dermatólogo que nos iluminará la vida después de una racha de sueño interrumpido. El teléfono del pediatra que se comparte como muestra total de amor, la idea maravillosa a la que nadie le apuesta pero otra mamá lo entiende y te sigue, tantas cosas para mencionar y agradecer y tantas otras que quedan por vivir. ¡Feliz día a todas!