26/08/2026
Para esta pieza quise intervenir lo mínimo: conservar los botones originales y crear alrededor de ellos un brazalete sencillo y limpio, dejando que todo el protagonismo siguiera estando en estas pequeñas joyas tradicionales.
Los botones mallorquines forman parte de la indumentaria tradicional de la isla desde hace siglos. Realizados en oro o plata, podían incorporar filigrana, esmaltes o piedras y se utilizaban en conjuntos de numerosos botones (las llamadas botonades) que, además de cumplir una función práctica, mostraban el trabajo de los joyeros y el estatus de quien los llevaba.
Una curiosidad que me encanta es que estas botonaduras tenían suficiente valor como para pasar de generación en generación y, en ocasiones, acabar repartiéndose entre distintos miembros de una familia. Quizá por eso hoy encontramos muchos de estos botones antiguos de manera individual.
Y ahí empieza otra posibilidad: no intentar reproducir lo que fueron, sino encontrar una manera de seguir llevándolos.
En este caso, convertidos en un brazalete ligero, sencillo y muy actual.
Tradición mallorquina, pero llevada al presente. 💙