20/07/2026
Ayer 19 de julio de 2026 nos dejó una persona irrepetible, un hombre cuya vida estuvo marcada por la honestidad, el esfuerzo y el amor incondicional hacia su familia.
Mi abuelo fue mucho más que un extraordinario relojero. En su taller de la Plaza de la Mariana, dedicó años de trabajo con una paciencia y una precisión admirables. Cada reloj que pasaba por sus manos recibía el mismo cuidado y respeto con el que él entendía su oficio. Su profesionalidad, su cercanía y su trato amable hicieron que muchas personas confiaran en él, siendo muy querido y convirtiéndose en un referente para quienes tuvieron la suerte de conocerlo.
Pero, por encima de todo, fue un padre ejemplar y un abuelo inolvidable.
Hoy sentimos un enorme vacío, pero también un profundo agradecimiento por haber compartido la vida con él. Su recuerdo permanecerá para siempre en nuestros corazones, en cada enseñanza, en cada historia compartida y en cada instante en el que pensemos en la gran persona que fue.
Descansa en paz, abuelo. Tu tiempo en esta vida dejó una huella imborrable, y tu legado seguirá latiendo en todos los que tuvimos el privilegio de quererte. Nunca te olvidaremos. 🖤🕊️