10/01/2024
Es preocupante observar cómo la represión policial se ha dirigido de manera selectiva hacia la huelga estudiantil y obrera en Ecuador, mientras que la respuesta ante situaciones de inseguridad y terrorismo parece ser insuficiente. Esta disparidad plantea serias interrogantes sobre las prioridades y el enfoque de nuestras autoridades en materia de seguridad y justicia.
La huelga estudiantil y obrera son manifestaciones legítimas de descontento social y una forma de ejercer el derecho a la protesta pacífica. Estos movimientos buscan llamar la atención sobre problemáticas estructurales, como la desigualdad, la falta de oportunidades y las condiciones laborales precarias. Educación de calidad etc Sin embargo, en lugar de fomentar el diálogo y buscar soluciones, la respuesta policial a menudo ha sido desmedida y represiva, apuntó de matar a nuestros compañeros . Dispararnos etc etc etc
Es fundamental recordar que el derecho a la protesta pacífica es un pilar fundamental de la democracia y debe ser protegido y respetado. La represión policial debilita la confianza en las instituciones y en el Estado de derecho, generando un clima de tensión y confrontación que no contribuye al bienestar de la sociedad en su conjunto.
Por otro lado, la falta de una respuesta contundente ante situaciones de inseguridad y actos terroristas plantea serias preocupaciones sobre la capacidad del Estado para garantizar la seguridad de sus ciudadanos. La impunidad y la falta de acción en estos casos generan un ambiente propicio para la criminalidad y la violencia, afectando la calidad de vida de la población y socavando la confianza en las autoridades.
Es necesario que nuestras autoridades reevalúen sus estrategias de seguridad y justicia, y que se asignen los recursos adecuados para hacer frente tanto a la represión selectiva como a la inseguridad y las bandas criminales . Esto implica una distribución equitativa de los recursos y un enfoque integral que aborde las diferentes problemáticas sociales.