24/07/2026
Antes de recibir el nombre de “turmalina”, esta piedra fue confundida durante siglos con rubíes, esmeraldas y zafiros.
No fue hasta los siglos XVIII y XIX, cuando la mineralogía comenzó a desarrollarse como ciencia, que se descubrió que muchas de esas joyas pertenecían, en realidad, a una familia mineral completamente distinta: la turmalina.
Pensar en eso hizo que mirara esta colección de otra manera.
Cada anillo nació después de muchas pruebas, ajustes y decisiones. Igual que la propia historia de esta piedra, su verdadero carácter solo aparece cuando se observa con atención.
Ahora estas piezas dejan el taller para comenzar una nueva historia.
¿Hay alguna que haya llamado tu atención para hacerla parte de tu colección personal? 🤔