13/05/2025
Feliz Día de la Enfermera
Aunque hoy ya no use uniforme ni recorra pasillos de hospital, ese corazón de enfermera sigue latiendo fuerte en mí.
Empático, atento, cuidadoso y siempre dispuesto a ayudar… ahora lo canalizo en un nuevo lenguaje: la creación artesanal.
Hoy, entre risas, tareas escolares y abrazos de mis hijos, mis manos se dedican a transformar materiales en piezas únicas.
La paciencia que antes aplicaba en un acceso venoso complejo, la preparación de una droga vaso activa, coordinar un equipo de salud, ahora la invierto en cada engaste delicado o en cada puntada de cuero.
La capacidad de resolución, la entrega y la atención al detalle siguen presentes, solo que ahora se expresan desde casa, en un taller lleno de amor y creatividad.
Ser mamá de cuatro hijos me enseñó a hacer magia con poco, a resolver dramas con besos en las heridas para que dejen de doler, y a construir belleza en medio del caos.
Todo eso vive en cada joya que diseño, en cada accesorio que creo.
Porque una vez enfermera, siempre corazón de servicio.
Hoy celebro esa esencia que me acompaña y se reinventa en cada etapa.
Gracias por acompañarme en este viaje donde lo hecho a mano lleva más que diseño… lleva historia.